Después de un largo período de baja actividad, es importante que recuerdes que el cuerpo sufrió un debilitamiento, especialmente en los músculos, los tendones, los huesos y el corazón.

Misiones (IN). Por eso, ten presente que el entrenamiento debe ser reiniciado con esfuerzos de muy baja intensidad y con un aumento lento y progresivo.

No debemos pretender el rendimiento que teníamos antes del aislamiento, porque podemos producirnos severas lesiones musculares y tendinosas, o provocarnos caídas y eventos cardíacos leves o graves.

A tener en cuenta:

Consultar con el médico, entrenador o profesor de educación física, para que indique cual es el punto de reinicio de la actividad que venias realizando y el ritmo progresivo adecuado para evitar trastornos en tu salud.

Comenzar a caminar, correr o clases del gym en sesiones cortas: El cuerpo en estos meses de aislamiento sufrió un debilitamiento, especialmente en los músculos, los tendones, los huesos y el corazón.

Aumentar de poco a poco la duración e intensidad de la actividad física: Podría provocar severas lesiones musculares y tendinosas, caídas y/o eventos cardiacos leves o graves.

Mantener las recomendaciones higiénico-sanitarias al momento de realizar actividades deportivas.