Australia (IN). Conmoción mundial por catastróficos incendios que azotan el sureste de Australia desde hace cuatro meses con la desvastación de la flora y fauna autóctona.

Decenas de muertos, miles de evacuados y millones de animales arrasados en Australia.

Esta crisis, largamente anunciada por científicos locales, se da ante la desidia del primer ministro conservador Scott Morrison, alineado con Trump y Bolsonaro en su escepticismo de la crisis climática y el rol de corporaciones y Gobiernos capitalistas en su desarrollo.

A nivel mundial, el movimiento Fridays for Future de Greta Thunberg anunció que trasladarán su tradicional protesta de los viernes a las embajadas de Australia en distintas ciudades del mundo. Se proponen denunciar “las consecuencias de esta crisis climática que ha hecho que la situación en el país sea insostenible”.

El humo de los incendios forestales australianos llegó a nuestro país y a Chile el pasado 6 de enero, aunque sin consecuencias para la salud de la población local.

En Australia se emitieron ya cuatrocientas megatoneladas de dióxido de carbono a la atmósfera. Además, la propia destrucción de vegetación y bosques significará un impacto negativo en la absorción de este gas de efecto invernadero, adenás de la desaparición de la fauna autóctona.

Tras el año más caluroso y seco de su historia, Australia quedó expuesta ante los ojos del mundo como un símbolo extremo de la destrucción de nuestro planeta por parte del capitalismo.