Los recursos biológicos son los pilares que sustentan la civilización. La pérdida de esta diversidad amenaza todos los ámbitos, incluida nuestra salud.

Declarado en 2001 por la Asamblea General de la ONU, este día busca destacar la importancia de la Biodiversidad en la vida humana y fortalecer su conservación. Misiones, con su pequeña superficie, es una de las provincias más biodiversas de la Argentina, por conservar el hábitat de Selva Paranaense o Bosque Atlántico. La provincia, Capital Nacional de la Biodiversidad, alberga más del 50% de la existente en el país.

“Cuando hablamos de Biodiversidad nos referimos a cada una de las especies de flora, fauna, microorganismos que habitan el planeta, a la diversidad genética que existe entre ellas, a los ecosistemas y a las complejas relaciones que se producen entre todos ellos. A pesar de todos nuestros avances tecnológicos, dependemos por completo de ecosistemas sanos para nuestra salud, provisión de agua, alimentos, medicamentos, ropa, combustible, goce espiritual, ecoturismo, solo por nombrar algunas. La  pérdida de biodiversidad puede desestabilizar los ecosistemas”, señalan los educadores ambientales de Comunidad Activa, de Fundación Temaikén.

El tema de este año propuesto por la ONU es reflexionar en que «Nuestras soluciones están en la naturaleza» y enfatizar en la esperanza, en la acción, en la solidaridad y la importancia de trabajar todos y juntos, en todos los niveles, para construir un futuro de vida en armonía con la naturaleza.

“La sed de la humanidad por los recursos naturales solo puede sostenerse si adaptamos nuestros patrones de consumo. Para enfrentar los desafíos del cambio climático y el agotamiento ambiental, todos debemos cooperar entre nosotros”, es el mensaje de la UICN (Unión Internacional por la Conservación de la Naturaleza).

La deforestación sobre los bosques nativos está amenazando la biodiversidad. “Los bosques nos dan mucho. Se necesitan medidas urgentes para salvaguardar su biodiversidad”, indican con mayor enfásis, por su parte, desde FAO.

Desde la comunidad forestal tienen una misión que es más que solo cultivar árboles, sino promover la restauración y recuperación de los bosques nativos en  áreas de alto valor de conservación de ecosistemas, es una acción vital para preservar la biodiversidad. «Hay 1 millón de especies que podrían extinguirse en 30 años a través de la destrucción de hábitats y ecosistemas, pero podemos movilizarnos para lograr un planeta mejor y más limpio para todos nosotros», señalan científicos del IPBES.