La aerolínea Air Europa, perteneciente al Grupo Globalia, asegura que la ruta entre Madrid e Iguazú (Argentina) se mantendrá con normalidad, al menos, hasta el próximo mes de abril.

Puerto Iguazú (IN). Desde la compañía aérea confirmaron a Europa Press que está habiendo conversaciones entre la compañía y el Gobierno de Buenos Aires para ver que ocurre con esta ruta a partir de este mes.

Aseguran que aún es «demasiado pronto» para saber que es lo que ocurrirá con la ruta y las opciones que se barajan pasan desde retomar en verano la ruta o que se hiciera cargo de ella otra compañía de la región a través de algún tipo de código compartido. «No obstante es demasiado pronto para saber que ocurrirá», aseguran fuentes de la aerolínea.

Air Europa asegura que la ruta se mantendrá con normalidad, «al menos hasta el mes de abril» y que tras las conversaciones, que afrontan ambas partes con muy buena voluntad, se podrá determinar un resultado decisivo.

Desde el Gobierno argentino se apuesta por mantener la ruta, aunque la ocupación no haya sido la esperada, según algunas fuentes. En el marco de la Feria Internacional de Turismo Fitur que se celebró el pasado mes de enero el ministro de Turismo y Deportes de Argentina, Matías Lammens, junto al secretario ejecutivo del Instituto Nacional de Promoción Turística (INPROTUR), Ricardo Sosa, insistieron en la importancia de incrementar la conectividad aérea del país.

De momento a ruta entre Madrid e Iguazú se mantendrá hasta abril. De hecho en la página web de la compañía el último día para el que permite comprar un vuelo es para el 2 de mayo. Para compras posteriores, una alerta indica que «no hay disponibilidad para la fecha de búsqueda realizada».

La ruta de la aerolínea del Grupo Globalia (cuya compra por parte de IAG está pendiente de aprobación) que conectaba Madrid con Iguazú comenzó a funcionar el pasado 24 de agosto convirtiéndose en la primera aerolínea europea que operaba regularmente con este destino con dos frecuencias semanales.

En Argentina reconocen una gran preocupación porque el destino había invertido mucho dinero en la promoción en Europa, y varias empresas habían adaptado algunos servicios e incluso las tarifas para recibir al mercado europeo.