La diócesis de Puerto Iguazú tiene nuevo vicario general

El obispo de Puerto Iguazú, monseñor Marcelo Raúl Martorell, designó vicario general de la diócesis al presbítero Luis González Guerrico, porteño de 62 años, quien fue presentado formalmente en la misa presidida por el obispo en la catedral el domingo 28 de febrero.

Al presentar al nuevo vicario general, monseñor Martorell pidió a los fieles oraciones “para que el padre Luis pueda infundir un renovado dinamismo apostólico a las parroquias de la diócesis y servir a la Iglesia que peregrina en el norte misionero para gloria de Dios y para el bien de la Iglesia”.

El obispo agradeció el generoso trabajo del anterior vicario general ad interim, presbítero Carlos René Amaro, quien declinó este servicio por razones de salud y continuará desempeñándose como párroco de la Inmaculada Concepción de Wanda y delegado episcopal para la Pastoral Juvenil.

Monseñor Martorell manifestó que el padre González Guerrico estará a disposición de parroquias, sacerdotes, religiosos, religiosas, diáconos permanentes, otros consagrados, colegios, las distintas pastorales, obras de beneficencia y fieles en general, para la asistencia y ayuda que requieran.

Pbro. Luis González Guerrico
Nació el 8 de abril de 1953 en la ciudad de Buenos Aires. Estudió en el Colegio Champagnat de los Hermanos Maristas. Es egresado de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires con el título de Abogado. Cursó sus estudios eclesiásticos en el Seminario Arquidiocesano de Paraná. Recibió la ordenación sacerdotal en Paraná, Entre Ríos, el 8 de diciembre de 1985 de manos del entonces arzobispo de Paraná, monseñor Estanislao Esteban Karlic.

Tras su ordenación sacerdotal desempeñó múltiples encargos pastorales a lo largo de los veintiún años de servicio en la arquidiócesis de Paraná. Entre ellos: vicario parroquial, cuatro veces párroco, capellán de hospitales, capellán en colegios y en la Universidad Católica Argentina, fue profesor y rector de colegio secundario, profesor universitario, juez eclesiástico, capellán castrense y vicario episcopal de educación, entre otras funciones.

A lo largo de su ministerio sacerdotal ejerció tareas docentes habiendo enseñado asignaturas tales como Ética, Bioética y Teología Moral. Durante 30 años fue profesor de Derecho Canónico e Historia de la Iglesia en el Seminario de San Rafael.

Por pedido del obispo de San Rafael y con el beneplácito del arzobispo de Paraná, pasó a colaborar en esta diócesis del sur mendocino, donde permaneció nueve años, ejerciendo tres años como canciller y vicario episcopal para la Educación y seis años como rector del seminario diocesano Santa María Madre de Dios.

Como está previsto en el Código de Derecho Canónico, el vicario general recibe del Obispo una delegación general para actuar en su nombre y asistirlo en su acción pastoral. El vicario general ayuda al obispo en el gobierno de la diócesis. Asimismo, en virtud de su oficio, el vicario general tiene la potestad ejecutiva en toda la diócesis que le corresponde por derecho al obispo diocesano. Puede realizar cualquier tipo de actos administrativos, exceptuados los que el obispo se hubiera reservado para sí o que, según el derecho, requieran mandato especial del obispo.

By | 2016-03-02T07:07:59+00:00 marzo 2nd, 2016|Información general, Portada Bloque Derecho, Puerto Iguazú|0 Comments