Posponen al 2018 el funcionamiento de la represa Baixo Iguaçu

Iguazú (IN). El sitio digital Folha Vitoria publicó que la Agencia Nacional de Energía Eléctrica (Aneel), autorizó la postergación del inicio de la operación comercial de la central hidroeléctrica Baixo Iguaçu para enero de 2018.

La represa, con un costo de 1.600 millones de reales, se instalará en el sudoeste de Paraná, -ubicada a poca distancia de las Cataratas del Iguazú-, tendrá una capacidad de 350,2 MW y la potencia capaz de suministrar energía a un millón de personas.

La hidroeléctrica que se ubica en el Estado de Paraná, a menos de 60 kilómetros de la Gran Maravilla Natural del Mundo a la que seguramente afectará su caudal; volvió a obtener la licencia del Gobierno brasileño para retomar las obras, después de un período de paralización judicial.

La construcción de la represa afectará a alrededor de 359 familias que van a ser desalojadas del lugar dónde se formará un inmenso espejo de agua de cientos de hectáreas, que afectará en forma directa a la flora y fauna del Parque Nacional Iguazú. La empresa acordó pagar $ 19,500 reales por hectárea.

Antes de la paralización de la obra, tenía a unos 2.000 trabajadores en el obrador. En diciembre pasado, apenas reingresaron 52 empleados, de los cuales la mayoría, ya habían participado como funcionarios del emprendimiento.

Inicialmente, la primera de las tres unidades de generación hubiesen comenzado a funcionar a mediados de 2016, postergando el plazo para la ejecución de los proyectos al 11 de mayo de 2018, cuando las tres unidades de generación ya deberán haber comenzado efectivamente a operar comercialmente.

Aumentan las quejas de la comunidad por el actual bajo nivel de empleo de Baixo Iguaçú, aunque el Consorcio encargado de levantar la represa indicó que el empleo de los trabajadores necesarios se hará en forma gradual.

La planta es propiedad del Consorcio Baixo Iguaçu, encabezado por la empresa Geração Céu Azul. La inversión total estimada en el proyecto es de 1,6 mil millones de reales.

La construcción de la represa Baixo Iguaçu sobre el Río Iguazú, en el estado de Paraná, frente a la localidad de Capanema, en la frontera con la localidad misionera de Comandante Andresito, a poca distancia del Parque Nacional Iguazú del lado brasileño.

Esta usina hidroeléctrica, que se está construyendo a pocos kilómetros de la Gran Maravilla Natural, es repudiada su construcción por muchas ONG, fundamentalmente las ambientalistas, que alegan que pueden causar daños permanentes en el Parque Nacional de Iguazú, área protegida que alberga a una de las “7 Maravillas Naturales del Mundo”, las famosas Cataratas del Iguazú.

La construcción de la planta también provocó la alerta de la UNESCO, que publicó un informe amenazando con cancelar el título de Patrimonio de la Humanidad Natural, concedido al Parque Nacional Iguazú en 1986.

El Río Iguazú, ya soporta 5 plantas de energía hidroeléctrica, que generan 6.674 megavatios de capacidad instalada. Las mismas son Boca de la Arena, Secreto, Salto Santiago, Osorio Salto, Salto Caxias.

By | 2016-02-22T22:45:31+00:00 febrero 22nd, 2016|Andresito, Puerto Iguazú, Sociedad|0 Comments