Otro papelón: Tras la falsa información de la detención de los tres, se escaparon dos

El único detenido fué MARTIN LANATTA en Cayastá, mientras que tras la información falsa de la detención de los tres; Christian Lanatta y Víctor Schillaci aprovecharon para escaparse nuevamente.

La búsqueda de los prófugos del Triple Crimen agregó ayer una jornada frenética a sus casi dos semanas de derrotero: en Cayastá, Santa Fe, fue capturado Martín Lanatta, el líder del trío, lo que generó un colosal equívoco ya que el gobierno nacional informó del arresto de los tres fugados del penal de General Alvear. Horas después debió salir a negarlo y denunciar que había sido engañado.

A pesar del impresionante despliegue de fuerzas de seguridad nacionales, Lanatta fue arrestado en la mañana de ayer por la policía santafesina en cercanías de Cayastá, tras haber volcado con una camioneta robada y luego de que, herido y desarmado, se acercó a una vivienda rural a pedir agua (ver aparte). Minutos después del arresto, la foto de Lanatta con la cara ensangrentada comenzó a circular por la redes sociales, a la par del la noticia del arresto de sus cómplices Christian Lanatta y Víctor Schillaci. Este equívoco duró horas y habría servido para ayudara huir a ambos.

La falsa captura del trío desató una ola de euforia entre funcionarios nacionales y provinciales por el éxito del operativo. El propio presidente Mauricio Macri se apuró a felicitar por Twitter “a las fuerzas de seguridad por la captura de los prófugos”, expresó que “el trabajo en conjunto es fundamental” y aseveró que “la lucha contra el narcotráfico es una tarea que nos tiene que comprometer a todos”.

La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, antes de viajar a Santa Fe, aseguró que su cartera había logrado “el objetivo” en el marco de “la lucha contra el narcotráfico”.

Sin embargo, autoridades policiales de Santa Fe alertaron horas después que el único detenido por agentes de esa fuerza era Martín Lanatta. Este aviso comenzó a generar dudas sobre la fidelidad de la información, hasta que finalmente, y luego de varias horas de incertidumbre, el Ministerio de Seguridad de la Nación confirmó al juez federal Sergio Torres, a cargo de la causa, que Christian Lanatta y Schillaci seguían prófugos.

Tras el papelón, Bullrich, ya en el aeropuerto de Sauce Viejo, se hizo cargo del equívoco y dijo que le “plantaron una pista falsa” que “ayudó a los delincuentes”, pero que el gobierno iba a “investigar” lo que pasó y buscar a los responsables (ver página 7).

Ambos delincuentes, condenados junto a Martín Lanatta por el Triple Crimen de General Rodríguez de 2008, habrían logrado huir aparentemente de a pie de los efectivos policiales que los perseguían en cercanías de Cayastá, aprovechando la confusión.

La captura de Lanatta se produjo en horas de la mañana después de que resultara herido en un vuelco con una camioneta Volkswagen Amarok ploteada en forma similar a los vehículos que habitualmente utiliza personal de Gendarmería.

Según se pudo reconstruir, en ese vehículo Lanatta y sus dos secuaces presuntamente intentaban huir del asedio policial durante la noche de anteayer, pero al desconocer los caminos de la zona se accidentaron a la altura del kilómetro 37 de la ruta provincial Nº1, tras haber logrado sortear al menos dos retenes.

El tumbo del rodado obligó a los prófugos a continuar su marcha de a pie por una zona rural, hasta llegar a una finca en la que sustrajeron otra camioneta.

El hombre al que robaron señaló que los delincuentes, armados, luego de intentar llevárselo de rehén quisieron matarlo pero que Martín Lanatta convenció a sus compañeros de no hacerlo.

Los fugitivos más tarde se empantanaron con la camioneta recién robada debido a la inundación de caminos de la zona, por lo que continuaron con el escape de a pie una vez más y en ese contexto, un grupo de lugareños desempeñó un papel clave en la detención de Lanatta.

Ocurre que el criminal se acercó hasta una finca pidiendo agua y fue reconocido por los cuidadores de ese campo, quienes dieron la voz de alerta a la policía de Santa Fe y colaboraron así con su captura. Se desconoce porqué Lanatta se había separado de sus dos compinches.

El prófugo fue trasladado poco antes de las 11 a la seccional de Cayastá, donde fue atendido por una ambulancia del Sistema Integrado de Emergencia Sanitaria (Sies) debido a las heridas que le había ocasionado el accidente automovilístico.

Durante 13 días, los delincuentes fueron acusados de haber robado automotores en su intento por escapar de las autoridades policiales (unos 600 efectivos en total) y de haber mantenido a por lo menos dos personas como rehenes: el chacarero al que le sustrajeron una camioneta y presuntamente a un joven ingeniero agrónomo en la mismísima ciudad de Santa Fe.

También se los acusó de haberse tiroteado con los policías bonaerenses el 31 de diciembre pasado en cercanías de la localidad de Ranchos, y el jueves pasado con un grupo de gendarmes en las inmediaciones de San Carlos, al sur de la capital santafesina.

Los tres condenados por el asesinato de Sebastián Forza, Damián Ferrón y Leopoldo Bina en lo que se conoció como el triple crimen de la efedrina en 2008 se fugaron el 27 de diciembre del penal de máxima seguridad de General Alvear, donde cumplían condena.

El escape fue una noticia de alto impacto político al transformarse en el primer gran desafío para la recién asumida gobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal, pero también por la denuncia que uno de ellos, Martín Lanatta, había realizado contra el ex jefe de Gabinete Aníbal Fernández.

Durante la campaña electoral para las elecciones primarias el condenado había señalado a Fernández —por entonces candidato a gobernador— como partícipe del negocio del tráfico de efedrina e instigador del triple crimen.

By | 2016-01-10T08:25:10+00:00 enero 10th, 2016|PAÍS, Policiales, Puerto Iguazú|0 Comments