9 de Octubre: Día del Guardaparque Nacional

Semblanza de un espíritu que fue. Siempre que uno se presenta como Guardaparque, el público dice que “para ser Guardaparque hay que tener vocación”. Esta ponderación constituye tal vez el mayor halago con que la sociedad reconoce la abnegada labor de quienes protegen la flora y fauna silvestre en su armonía natural.
Las actuales condiciones ambientales del planeta obligan a la humanidad a ocuparse con urgencia de una vasta diversidad de problemas ecológicos de diferente magnitud e impacto: contaminación, cambio climático, erosión, modificación del paisaje, etc..

¿Qué rol cumple, entonces, el Guardaparque Nacional en el concierto de la crisis ambiental planetaria?.

Para proteger la naturaleza, y por iniciativa de visionarios como el perito Francisco Pascasio Moreno, a principios del SXX comenzaban a gestarse en Argentina nuestros Parques Nacionales.

Los Parques y Reservas Nacionales, y los Monumentos Naturales se sustentan sobre un marco jurídico donde se establecen la ubicación y superficie, objetivos y funcionamiento, actividades en ellas permitidas o prohibidas, etc..

Para que el texto de la ley no terminase en letra muerta, fue creado el Cuerpo de Guardaparques Nacionales: en buen romance, como policía de los Parques Nacionales. Esta responsabilidad –preeminentemente de terreno- continúa vigente en la actualidad a través del artículo 33 de la Ley 22351, que impone a estos funcionarios públicos la Misión de Control y Vigilancia en las áreas bajo el alcance de la Administración de Parques Nacionales.

El control y vigilancia policial es una misión de múltiples riesgos para el Guardaparque. Se sabe que en el corazón de las áreas protegidas pueden hallarse grupos de personas armadas, practicando la caza furtiva de especies protegidas u otros delitos.

Las recorridas y patrullas de los Guardaparques son incesantes; sin horarios ni condiciones climáticas que las hagan renunciar. No importa cuánto frío haga en cordillera, o cuán tórrido sea el calor de las selvas y montes. Tampoco los amedrenta si es de madrugada o de noche; ni el hostigamiento constante de mosquitos, jejenes, uras, tábanos o garrapatas. A caballo; a pie o a remo recorren cada confín de los territorios para evitar la depredación de todo tipo. A su vez, colectan información sobre animales, árboles y plantas; elaboran mapas, exploran la geografía del lugar, y a golpe de machete abren o mantienen sendas y picadas.

Con estos registros y relevamientos enriquecen la sólida capacitación sobre control y vigilancia que reciben en el ámbito académico institucional; acrecentando sus conocimientos sobre el modo de operar de los cazadores furtivos y su impacto sobre el ecosistema.

Tal vez por todo ello la gente dice “Guardaparque”, casi como sinónimo de “vocación”.

Al pensar en la vocación, se entiende entonces por qué – pese de las inclemencias, los peligros y las alimañas-, los Guardaparques desdeñan el confort de una oficina con aire acondicionado y computadora; con tal de no perderse los acontecimientos que, de seguro, la naturaleza les tiene deparado para ese día. Esto no los hace mejor que nadie. Simplemente, porque ser Guardaparque es una elección libre, como tantas de las que hay en la vida. De allí el riguroso examen intelectual, físico y vocacional al que son sometidos los postulantes a realizar el curso de aspirantes a Guardaparques.

El Guardaparque no es la única persona que trabaja para la conservación de la naturaleza, pero es al medio ambiente lo que el maestro es al aula.

Y por si lo hasta aquí dicho fuese poco, los Guardaparques visitan permanentemente las escuelas de todo el país, transmitiendo sus conocimientos sobre los distintos rubros de la naturaleza, estudiados y aprendidos de la literatura específica y convalidados con la experiencia de campo.

Muchas veces, la gente no ve estos aspectos de la vida del Guardaparque; porque se desarrollan en lugares apartados o parajes en ocasiones casi inaccesibles y sin publicidad alguna.

Bien vale entonces un reconocimiento para los Guardaparques.

GUILLERMO MÉNDEZ
GUARDAPARQUE NACIONAL RETIRADO
Ubajay, Provincia de Entre Ríos

By | 2015-10-01T21:08:03+00:00 octubre 1st, 2015|Información general, PAÍS, Puerto Iguazú|0 Comments